Obra de construcción y maquinaria industrial representan la inversión fija bruta en México durante junio de 2026La construcción fue el principal soporte del crecimiento de la inversión fija bruta en junio de 2026.

La inversión fija bruta de México aumentó 1.3% mensual y 5.9% anual en junio de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el viernes 4 de septiembre, en un resultado impulsado principalmente por la construcción y registrado a escala nacional. El dato muestra una mejora frente a la caída mensual de 0.4% observada en mayo, pero no representa todavía una recuperación generalizada: la maquinaria y el equipo retrocedieron en la comparación mensual y la actividad económica total disminuyó ligeramente en el mismo mes.

En breve

  • La formación bruta de capital fijo subió 1.3% mensual en junio, con cifras desestacionalizadas.
  • La construcción avanzó 3.5% mensual y 8.8% anual; la maquinaria y el equipo cayeron 1.1% mensual.
  • En cifras originales, la inversión pública aumentó 18.1% anual, frente a 6% de la privada; la maquinaria nacional se contrajo 0.4%.

La construcción concentró el impulso

El desglose del indicador explica por qué el resultado agregado fue positivo. En junio, el gasto en construcción creció 3.5% frente a mayo, mientras que la inversión en maquinaria y equipo, tanto nacional como importada, disminuyó 1.1%, de acuerdo con las series desestacionalizadas del INEGI.

Dentro de la construcción, la edificación residencial avanzó 7.3% mensual. La construcción no residencial, que incluye obras de infraestructura y otros proyectos productivos, prácticamente se mantuvo estable, con un incremento de 0.2%. Esta diferencia importa porque muestra que el repunte no se distribuyó de la misma manera entre los distintos tipos de obra.

En la comparación anual, la construcción aumentó 8.8%. El segmento no residencial registró el mayor crecimiento, con 10.6%, mientras que la edificación residencial subió 6.7%. Así, el componente que más contribuyó al avance de la inversión fue también el que presentó una señal más sólida frente al año anterior.

La maquinaria todavía no acompaña de forma uniforme

La lectura de maquinaria y equipo es más contrastante. En términos mensuales, la adquisición de bienes importados disminuyó 1.6%, mientras que la de origen nacional bajó 0.1%. La caída se concentró en maquinaria, equipo y otros bienes fabricados en México, que retrocedieron 2.1%; en cambio, el equipo de transporte nacional aumentó 2.2%.

El comportamiento de los bienes importados también fue desigual. La compra de equipo de transporte creció 8.7% mensual, pero la de maquinaria, equipo y otros bienes disminuyó 3.2%. Esto sugiere que el repunte de junio no reflejó una aceleración homogénea de la capacidad productiva, sino una combinación de compras específicas y mayor actividad constructora.

A tasa anual, la maquinaria y el equipo aumentaron 2.5% en la serie desestacionalizada. Sin embargo, el componente nacional disminuyó 3.4%, mientras el importado creció 6.2%. La diferencia es especialmente relevante para la industria mexicana: el avance de la inversión en bienes de capital se apoyó más en productos adquiridos en el exterior que en la producción local.

El gasto público avanzó más que el privado

Las cifras originales del INEGI permiten observar el indicador desde el tipo de comprador. En junio, la formación bruta de capital fijo aumentó 7.7% anual. La inversión pública creció 18.1%, mientras la privada avanzó 6%.

La brecha fue todavía mayor en la construcción. La inversión pública destinada a este componente aumentó 25.8% anual y la privada 5.9%. En maquinaria y equipo, el crecimiento fue de 5.4% para el sector público y de 6.1% para el privado.

Estos datos no significan que la inversión privada haya dejado de crecer. Sí indican, sin embargo, que el sector público tuvo una contribución proporcionalmente más fuerte al repunte de junio. Además, el acumulado de enero a junio muestra un panorama menos favorable: la inversión total creció apenas 0.8% anual, con una caída de 0.7% en la privada y un aumento de 10.9% en la pública.

El contraste con la actividad económica

El repunte de la inversión ocurrió en un entorno de actividad económica moderada. El IGAE, indicador que aproxima el comportamiento mensual de la economía, disminuyó 0.1% en junio frente a mayo y creció 1.7% anual.

Las actividades secundarias aumentaron 0.2% mensual. Dentro de ellas, la construcción avanzó 3%, pero las industrias manufactureras retrocedieron 0.6%. En términos anuales, la construcción creció 4.2%, mientras las manufacturas disminuyeron 1.2%.

La comparación ayuda a poner el dato de inversión en contexto. La construcción aparece como el punto de mayor fortaleza tanto dentro de la formación bruta de capital fijo como en la actividad industrial. En cambio, la debilidad manufacturera coincide con el retroceso de la maquinaria nacional, dos señales que dificultan hablar de una expansión amplia de la inversión productiva.

Qué implica para la economía de la Ciudad de México

Aunque el indicador es nacional y no desglosa en este reporte el desempeño específico de la Ciudad de México, sus resultados tienen efectos sobre la capital. La construcción residencial, la obra no residencial, los servicios profesionales, el transporte y el comercio de materiales forman parte de las cadenas que pueden beneficiarse de un mayor gasto en activos fijos.

El efecto, no obstante, depende de la composición del repunte. Una expansión concentrada en construcción puede favorecer a contratistas, proveedores de insumos, servicios inmobiliarios y empleo vinculado con obras. Pero si la maquinaria nacional continúa débil, el impulso puede tener una transmisión más limitada hacia fabricantes mexicanos de equipo, bienes intermedios y tecnología productiva.

También habrá que observar si la inversión pública mantiene su ritmo y si la privada logra sostener el crecimiento anual. Para las empresas, la señal más importante no es sólo que el indicador total haya subido en junio, sino si la demanda permite ampliar capacidad, renovar equipos y abrir nuevos proyectos durante varios meses.

Un repunte que aún necesita continuidad

El dato de junio mejora la fotografía mensual de la inversión fija bruta, pero no elimina las señales de cautela. La construcción fue el motor principal; la inversión pública avanzó con mayor fuerza que la privada; y la maquinaria nacional permaneció en terreno negativo en la comparación anual desestacionalizada.

Por eso, la lectura más prudente es la de una recuperación parcial. Para confirmar un cambio de tendencia será necesario que el crecimiento se extienda a la maquinaria, que la inversión privada deje atrás su retroceso acumulado y que la actividad manufacturera acompañe a la construcción. Sin esos elementos, el aumento de 1.3% mensual será un repunte relevante, pero todavía insuficiente para describir una recuperación amplia de la economía mexicana.

Fuentes consultadas

Por Editor

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