El Gobierno federal entregó el Paquete Económico 2027 al Congreso de la Unión el 8 de septiembre de 2026, con una previsión de crecimiento económico de entre 1.5% y 2.5%, un déficit público equivalente a 3.9% del PIB y una estrategia para elevar los ingresos mediante fiscalización, formalidad y operaciones digitales, sin plantear un aumento general de las tasas impositivas. La documentación fue presentada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y recibida formalmente por la Cámara de Diputados y el Senado el 9 de septiembre. ([ppef.hacienda.gob.mx](https://www.ppef.hacienda.gob.mx/es/PPEF2027?utm_source=openai))
Para los negocios de la Ciudad de México, el punto central no está únicamente en si sube o no una tasa. La propuesta también puede modificar la manera en que algunos contribuyentes acreditan gastos, amortizan pérdidas, emiten comprobantes y documentan sus operaciones. Es decir, la ausencia de un impuesto general nuevo no elimina la posibilidad de mayores costos administrativos para quienes necesiten demostrar con más detalle que sus ingresos, deducciones y transacciones son reales.
En breve
- Hacienda calcula un crecimiento de entre 1.5% y 2.5% para 2027 y un déficit de 3.9% del PIB.
- El proyecto busca aumentar la recaudación con fiscalización, digitalización y una ampliación del Régimen Simplificado de Confianza.
- La Ley de Ingresos, los cambios fiscales y el Presupuesto de Egresos todavía deben discutirse y aprobarse por el Congreso.
Qué entregó Hacienda y qué falta por decidir
El paquete contiene los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, el proyecto de Presupuesto de Egresos y propuestas de modificaciones a disposiciones fiscales. El sitio oficial de Hacienda incluye, entre otros documentos, iniciativas relacionadas con la Ley del Impuesto sobre la Renta y la Ley Federal de Derechos. ([ppef.hacienda.gob.mx](https://www.ppef.hacienda.gob.mx/es/PPEF2027?utm_source=openai))
La entrega no equivale a una reforma aprobada. La Cámara de Diputados debe analizar y votar la Ley de Ingresos; después, el Senado revisará ese ordenamiento. El Presupuesto de Egresos corresponde exclusivamente a los diputados. De acuerdo con el Canal del Congreso, la Cámara de Diputados tiene hasta el 20 de octubre para aprobar la Ley de Ingresos, el Senado hasta el 31 de octubre y el Presupuesto de Egresos debe quedar aprobado a más tardar el 15 de noviembre. ([canaldelcongreso.gob.mx](https://www.canaldelcongreso.gob.mx/noticias/10264))
Por eso, las cifras macroeconómicas y las medidas fiscales deben leerse como una propuesta del Ejecutivo. Durante el proceso legislativo pueden cambiar los umbrales, los porcentajes, las reglas de transición o incluso desaparecer algunos planteamientos.
RESICO: una puerta más amplia, con obligaciones claras
Uno de los ejes de la propuesta es ampliar el alcance del Régimen Simplificado de Confianza, conocido como RESICO. De acuerdo con un análisis de PwC México sobre el paquete presentado, el Gobierno propone elevar el límite de ingresos para personas físicas de 3.5 a 5 millones de pesos anuales y para personas morales de 35 a 50 millones de pesos. ([pwc.com](https://www.pwc.com/mx/es/reformafiscal.html?utm_source=openai))
Para una persona trabajadora independiente, una fonda, una tienda de barrio, un pequeño despacho o un negocio familiar, el cambio podría significar la posibilidad de tributar bajo un esquema simplificado si cumple las condiciones legales. Sin embargo, entrar a un régimen de menor complejidad no significa operar sin controles. La emisión de facturas, la presentación de declaraciones, la conciliación de ingresos y la conservación de comprobantes seguirían siendo relevantes.
En la práctica, un micronegocio que cobra por transferencia, utiliza una terminal bancaria o vende mediante una plataforma digital tendrá que procurar que sus registros contables, facturas y movimientos bancarios sean consistentes. La formalidad puede facilitar el acceso a crédito, contratos con empresas y compras institucionales, pero también vuelve más visible la actividad económica ante el fisco.
Para profesionistas independientes en la capital, como diseñadores, consultores, médicos, arquitectos o proveedores de servicios, la decisión no debería reducirse a comparar una tasa. También tendrían que revisar si sus gastos son compatibles con el régimen, si mantienen obligaciones pendientes y si el cambio les conviene frente a otros esquemas fiscales.
Empresas grandes: el foco estará en deducciones y pérdidas
La propuesta también contempla cambios dirigidos a determinadas personas morales del régimen general. El análisis de PwC señala que el mecanismo de limitación de deducciones y pérdidas fiscales se enfocaría en empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos. Entre los planteamientos se encuentra que las pérdidas fiscales sólo puedan amortizarse hasta por 50% de la utilidad fiscal de cada ejercicio, después de aplicar la limitación correspondiente a las deducciones. ([pwc.com](https://www.pwc.com/mx/es/reformafiscal.html?utm_source=openai))
El efecto no sería igual para todas las compañías. Una empresa con márgenes reducidos, inversiones intensivas o pérdidas acumuladas podría enfrentar un mayor pago de ISR en un ejercicio aun cuando sus resultados financieros no reflejen un crecimiento equivalente. En cambio, una firma con operaciones sencillas y documentación robusta podría resentir menos el ajuste.
Este es uno de los puntos que explica por qué el discurso de no crear nuevos impuestos debe matizarse. Si una empresa deja de aprovechar una deducción o una pérdida fiscal dentro de los límites actuales, su base gravable puede aumentar. No se trata necesariamente de una nueva tasa, pero sí de una modificación en la cantidad de ingresos sobre la que se calcula el impuesto.
Para las empresas formales de la Ciudad de México, el reto será revisar contratos, gastos compartidos, servicios entre partes relacionadas y comprobantes emitidos por proveedores. Las operaciones con empresas factureras o proveedores cuya materialidad no pueda acreditarse quedarían expuestas a una revisión más estricta.
Digitalización y trazabilidad: el cambio operativo
La estrategia oficial también relaciona la formalidad con una mayor utilización de pagos electrónicos. La presidenta Claudia Sheinbaum y funcionarios de Hacienda plantearon que la digitalización puede reducir el uso de efectivo y facilitar la identificación de operaciones económicas. La Jornada reportó que una eventual Ley de Economía Digital estaría vinculada con la formalización, aunque el secretario de Hacienda aclaró que esa iniciativa no forma parte directamente del Paquete Económico 2027. ([jornada.com.mx](https://www.jornada.com.mx/2026/09/10/economia/016n1eco))
La precisión es importante: una ley futura sobre economía digital no debe confundirse con una disposición fiscal ya aprobada. Aun así, el rumbo anunciado apunta a una mayor trazabilidad de pagos, ventas y servicios, especialmente en actividades que utilizan plataformas o intermediarios tecnológicos.
Para un negocio pequeño, esto puede traducirse en la necesidad de separar las finanzas personales de las del establecimiento, identificar correctamente los depósitos, controlar las comisiones de plataformas y conservar evidencia de entregas o servicios. Para una empresa mediana, puede implicar revisar sistemas de facturación, controles internos y la información que comparte con proveedores tecnológicos.
La meta macroeconómica y su impacto en la capital
El paquete calcula ingresos presupuestarios equivalentes a 23.2% del PIB, inflación de 3% al cierre de 2027 y un tipo de cambio de 18 pesos por dólar. También prevé que los ingresos tributarios crezcan 5.9% en términos reales, de acuerdo con la información difundida por el Canal del Congreso y con la explicación pública de Hacienda. ([canaldelcongreso.gob.mx](https://www.canaldelcongreso.gob.mx/noticias/10264))
Estas metas importan para la Ciudad de México porque influyen en el margen de gasto federal, las transferencias a entidades y municipios, la inversión pública y el costo del financiamiento. Sin embargo, no significan que cada negocio vaya a crecer en la misma proporción. Un escenario de crecimiento moderado puede mantener la presión sobre comercios que dependen del consumo interno, mientras que la obra pública y la inversión pueden beneficiar de manera desigual a proveedores, constructoras y servicios especializados.
El déficit de 3.9% del PIB también será un punto de discusión. Hacienda busca reducir gradualmente el desequilibrio mediante mayores ingresos y control del gasto, pero el Congreso deberá valorar si las estimaciones son realistas y si el nivel de endeudamiento es compatible con las prioridades presupuestarias de 2027.
Qué deberían revisar los contribuyentes desde ahora
- Micronegocios: verificar que los ingresos cobrados en efectivo, transferencia y plataformas estén registrados de manera consistente.
- Trabajadores independientes: comparar el RESICO con el régimen en el que actualmente tributan y revisar el impacto de sus gastos deducibles.
- Empresas formales: simular el efecto de los límites propuestos para deducciones y pérdidas fiscales antes de cerrar presupuestos de 2027.
- Todos los contribuyentes: esperar el texto aprobado y las reglas de transición antes de modificar definitivamente su estrategia fiscal.
El mensaje del paquete es doble. Por un lado, Hacienda intenta ampliar la base de contribuyentes y facilitar la incorporación de pequeños negocios a la formalidad. Por otro, busca que las empresas con mayor capacidad económica paguen más a partir de una revisión de deducciones, pérdidas y operaciones que puedan ocultar ingresos.
La discusión legislativa será decisiva para saber si el Paquete Económico 2027 se mantiene como fue presentado o si se ajustan sus alcances. Mientras eso ocurre, la principal diferencia entre una oportunidad de formalización y una carga adicional de cumplimiento estará en la calidad de los registros y en la capacidad de cada negocio para demostrar que sus operaciones son auténticas.
Fuentes consultadas
- Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Paquete Económico 2027, consultado el 11 de septiembre de 2026.
- Canal del Congreso, recepción del Paquete Económico 2027, 9 de septiembre de 2026.
- La Jornada, líneas fiscales y de formalidad del paquete, 10 de septiembre de 2026.
- PwC México, presentación y análisis de propuestas fiscales del Paquete Económico 2027, consultado el 11 de septiembre de 2026.
