El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, adelantó el domingo 30 de agosto de 2026, durante la Quinta Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena en el Palacio Legislativo de San Lázaro, en la Ciudad de México, que el Paquete Económico 2027 buscará balancear la base tributaria y dar mayor relevancia recaudatoria al sector externo. La propuesta formal deberá entregarse a la Cámara de Diputados a más tardar el 8 de septiembre.
El mensaje no equivale todavía al anuncio de un nuevo impuesto para importadores, exportadores o compañías multinacionales. Lo que Hacienda colocó sobre la mesa es una orientación: encontrar ingresos adicionales en actividades relacionadas con el comercio internacional, mientras mantiene la promesa de no aumentar la estructura general de la carga fiscal. La diferencia entre ambas cosas será uno de los puntos centrales de la discusión legislativa.
En breve
- Hacienda prevé que el sector externo tenga un papel más importante en la recaudación de 2027.
- La dependencia afirma que los ingresos tributarios ya equivalen a 15.6 por ciento del PIB, un nivel histórico, sin elevar la estructura de la carga fiscal.
- El alcance real se conocerá con la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos y las iniciativas fiscales que se presenten el 8 de septiembre de 2026.
¿Qué significa dar más peso al sector externo?
En términos fiscales, el sector externo no se limita a las grandes empresas exportadoras. También incluye las operaciones de importación, el pago de impuestos en aduanas, las transacciones entre compañías relacionadas de distintos países, los servicios contratados en el extranjero y las estructuras corporativas utilizadas por grupos multinacionales.
Por eso, el anuncio puede traducirse en una revisión más estricta de la información que acompaña a las mercancías y de la forma en que las empresas determinan sus utilidades en México. Sin embargo, sería prematuro afirmar que el gobierno ya decidió aumentar aranceles, crear un gravamen a las exportaciones o modificar de manera general el Impuesto al Valor Agregado. Ninguna de esas medidas fue presentada formalmente en la reunión con los legisladores.
Para las empresas que operan en la Ciudad de México, el impacto podría sentirse aunque sus plantas o centros logísticos estén en otras entidades. Corporativos con oficinas fiscales en la capital, compañías de distribución, agencias aduanales, firmas de transporte, plataformas de comercio electrónico y negocios que importan insumos dependen de reglas nacionales para calcular costos, acreditar impuestos y cumplir obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria.
La diferencia entre no subir impuestos y recaudar más
Amador Zamora sostuvo que Hacienda analiza estrategias para aumentar la base tributaria y la recaudación sin elevar la estructura de la carga fiscal. La administración también reportó que los ingresos tributarios alcanzaron 15.6 por ciento del PIB, de acuerdo con el balance presentado ante la bancada de Morena.
Ese planteamiento puede materializarse de varias formas sin que necesariamente cambien las tasas principales. El gobierno podría ampliar la fiscalización, cerrar espacios de elusión, revisar deducciones, exigir mayor trazabilidad a las operaciones internacionales o modificar reglas para impedir que determinadas ganancias se trasladen artificialmente a otras jurisdicciones. En todos esos casos, el contribuyente puede terminar pagando más, aunque la tasa nominal permanezca sin cambios.
La promesa política, por tanto, tendrá que contrastarse con el contenido jurídico del paquete. La pregunta no será únicamente si sube el ISR o el IVA, sino también si cambian las reglas de acreditamiento, retención, deducción, precios de transferencia, declaraciones informativas, controles aduaneros o sanciones por incumplimiento.
Planeación fiscal agresiva: una pista sobre la discusión
Antes de la entrega oficial del paquete, diputados de Morena adelantaron que se prepara una propuesta para combatir la planeación fiscal agresiva. La Jornada reportó que los legisladores describieron esquemas mediante los cuales algunas empresas pueden reducir de forma significativa el impuesto sobre la renta que pagan.
Ese debate conecta directamente con el sector externo porque las empresas multinacionales suelen realizar operaciones entre filiales, préstamos intragrupo, licencias, regalías, servicios administrativos y compras de mercancías. Estas transacciones son legales cuando cumplen con las reglas aplicables, pero pueden ser revisadas por la autoridad cuando existe una diferencia entre la actividad económica real y la utilidad que se declara en México.
La información disponible todavía no permite saber si la propuesta incluirá cambios al Código Fiscal de la Federación, a la Ley del ISR, a las reglas de precios de transferencia o a los mecanismos de intercambio de información internacional. Esos detalles serán indispensables para medir el efecto en empresas y no confundir una mayor vigilancia con un impuesto nuevo.
Otros posibles cambios aún no son parte del paquete formal
En la reunión también circularon adelantos legislativos sobre un posible IEPS para alimentos con alto contenido de sodio y un eventual aumento a la tasa aplicable a bebidas alcohólicas. Por ahora, esas referencias deben considerarse como propuestas o líneas de discusión de legisladores, no como decisiones definitivas de la Secretaría de Hacienda.
El mismo criterio aplica para cualquier versión sobre aumentos en tasas, nuevos productos gravados o cambios específicos para empresas de comercio exterior. Mientras no existan iniciativas, exposición de motivos y estimaciones de recaudación, no es posible determinar cuánto pagarían los consumidores, las compañías o las cadenas de suministro.
El reto: recaudar sin frenar inversión y comercio
Hacienda prepara el paquete en un entorno de incertidumbre para el comercio internacional y de revisión de acuerdos comerciales. Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, señaló que el proyecto llegará en un contexto marcado por la volatilidad de los acuerdos comerciales, las tensiones energéticas y la necesidad de mantener una ruta de consolidación fiscal.
El reto será aumentar los ingresos sin deteriorar los incentivos para invertir, producir y exportar desde México. Una fiscalización más eficaz puede reducir la evasión y mejorar la competencia frente a empresas que sí cumplen. Pero reglas ambiguas, trámites adicionales o cargas inesperadas también pueden elevar costos para importadores, afectar precios y complicar decisiones de inversión.
La discusión tendrá además una dimensión presupuestaria. Morena difundió que el secretario de Hacienda presentó una estrategia de inversión pública de alrededor de 5.6 billones de pesos para el resto de la administración, con proyectos en energía, infraestructura ferroviaria y carretera, puertos, agua, salud y aeropuertos. El paquete deberá mostrar cuánto de esa agenda puede financiarse con ingresos propios, cuánto depende de deuda y qué recursos quedarán disponibles para programas sociales y servicios públicos.
Qué revisar cuando se entregue el Paquete Económico 2027
- La Ley de Ingresos: permitirá identificar las metas de recaudación, el peso esperado de los impuestos al comercio exterior y las proyecciones de ISR, IVA e IEPS.
- La Miscelánea Fiscal: mostrará si existen cambios legales para combatir la planeación fiscal, ampliar obligaciones informativas o modificar sanciones.
- El Presupuesto de Egresos: señalará cuánto dinero se destina a inversión, programas sociales, infraestructura, salud y transferencias a estados y municipios.
- Los supuestos económicos: crecimiento, inflación, tipo de cambio, precio del petróleo y volumen de importaciones pueden alterar la recaudación esperada.
- El impacto sectorial: será necesario revisar las reglas para empresas importadoras, exportadoras, plataformas digitales, grupos multinacionales y negocios que dependen de insumos extranjeros.
La entrega del 8 de septiembre marcará el paso de las declaraciones políticas a los documentos con efectos jurídicos y financieros. Hasta entonces, la señal de Hacienda debe leerse como una advertencia sobre el rumbo de la política fiscal, no como una lista definitiva de nuevos cobros. Para hogares y empresas de la Ciudad de México, la clave será observar si la estrategia mejora la fiscalización de grandes operaciones sin trasladar costos desproporcionados a precios, empleo o inversión.
Fuentes consultadas
- La Jornada: Hacienda perfila un paquete que equilibre la base tributaria.
- Grupo Parlamentario de Morena: exposición de Édgar Amador Zamora ante legisladores.
- Secretaría de Hacienda: Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027.
- Omnia: reformas prioritarias presentadas a legisladores de Morena.
