El Gobierno de México y representantes del sector gasolinero renovaron el acuerdo voluntario para contener el precio de la gasolina regular y el diésel durante seis meses más, en un acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum el 31 de agosto de 2026 en Palacio Nacional, en la Ciudad de México. La estrategia mantiene como referencia un precio menor a 24 pesos por litro para la gasolina regular y menor a 27 pesos para el diésel, mientras que en las franjas fronterizas los precios pueden ser más bajos por la aplicación de una tasa de IVA de 8%. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/economia/sheinbaum-empresarios-renuevan-acuerdo-contener-precios-gasolina-diesel-20260831-831115.html))
La renovación importa porque prolonga una política diseñada para limitar el impacto de los combustibles sobre la inflación y el gasto de los hogares, pero no equivale a fijar un precio único y obligatorio en todo el país. En otras palabras, una persona consumidora en la Ciudad de México, el Estado de México o cualquier otra entidad puede encontrar precios distintos según la ubicación, la logística de suministro, la marca y el margen de la estación.
En breve
- La gasolina regular conserva una referencia nacional menor a 24 pesos por litro y el diésel menor a 27 pesos.
- El acuerdo tendrá una vigencia adicional de seis meses, pero es voluntario: no todas las estaciones están obligadas a vender al mismo precio.
- Profeco reportó, para el periodo del 19 al 25 de agosto, una gasolina regular promedio de 23.68 pesos y un diésel promedio de 27.01 pesos por litro.
Qué se renovó y hasta cuándo
La Comisión Nacional de Energía informó desde el 20 de agosto que el Gobierno federal y la mayoría de las estaciones de servicio y marcas acordaron extender seis meses la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina Regular y el Diésel. El anuncio presidencial del 31 de agosto formalizó públicamente la continuidad del mecanismo. Por calendario, la extensión alcanza aproximadamente hasta febrero de 2027, aunque su aplicación práctica depende de las condiciones del acuerdo y de la participación de las empresas.
El comunicado oficial no presenta un precio máximo nacional con sanciones automáticas para toda estación que rebase los 24 o 27 pesos. La redacción describe una estrategia de colaboración entre autoridades y empresarios, acompañada de mesas de trabajo sobre regulación, seguridad, transporte y costos operativos. También señala que Pemex contribuye con ofertas competitivas y con una mayor participación en el transporte de última milla, una medida que puede reducir costos logísticos en algunas zonas. ([gob.mx](https://www.gob.mx/cne/prensa/gobierno-federal-y-sector-gasolinero-acuerdan-renovar-seis-meses-mas-estrategia-para-estabilizar-el-precio-de-la-gasolina-regular-y-diesel?utm_source=openai))
El precio pactado frente al precio observado
Los datos más recientes disponibles en el tablero de Profeco, con precios vigentes en el país del 19 al 25 de agosto y publicados en el reporte del 31 de agosto, muestran que el promedio nacional de la gasolina regular fue de 23.68 pesos por litro. El promedio del diésel fue de 27.01 pesos. La cifra del diésel está apenas un centavo por encima de la referencia anunciada, lo que ilustra la diferencia entre una meta de contención y el comportamiento agregado del mercado.
La comparación por estación exhibe una dispersión mayor. En gasolina regular, Profeco registró como uno de los precios más bajos 23.13 pesos por litro en una estación Pemex de San Luis Potosí, dentro de la región noreste. En el extremo contrario, una estación Gulf de Cancún, Quintana Roo, apareció con 25.39 pesos por litro. La diferencia entre ambos casos es de 2.26 pesos por litro.
En diésel, el menor precio señalado fue de 26.88 pesos por litro en una estación Pemex de Toluca, Estado de México. El mayor fue de 29.99 pesos en una estación BP de Puebla, Puebla. La brecha entre esas referencias llegó a 3.11 pesos por litro. Estos ejemplos no representan promedios estatales, sino precios promedio registrados en estaciones específicas durante el periodo de medición; aun así, permiten observar por qué el consumidor no enfrenta una tarifa uniforme.
Profeco divide el territorio en ocho regiones para sus comparaciones: noroeste, norte, noreste, occidente, centro, golfo, sur y sureste. En la región centro se ubican la Ciudad de México, el Estado de México, Puebla, Morelos, Tlaxcala, Hidalgo y Querétaro. La cercanía a terminales, las distancias de traslado, el acceso a ductos o autotanques y el volumen de venta pueden modificar el costo final incluso entre estaciones de una misma entidad.
Qué papel juega cada estación y cada marca
El reporte de Profeco muestra que el precio final también cambia por el margen de ganancia. En gasolina regular, las estaciones señaladas con precios más bajos incluyeron principalmente establecimientos Pemex y una estación Mobil. En los casos de precios más altos aparecieron marcas como Gulf, Oxxo Gas, One, Chevron, Valero y Pemex. La lectura correcta no es que una marca sea siempre barata o cara, sino que el resultado combina marca, región, operador, abasto y decisión comercial de cada estación.
En el caso del diésel, los márgenes observados fueron especialmente distintos: la estación BP de Puebla con 29.99 pesos reportó un margen de 4.52 pesos por litro, mientras que la estación Pemex de Toluca con 26.88 pesos registró un margen de 1.41 pesos. El margen no es la utilidad neta, porque debe cubrir gastos como personal, renta, mantenimiento, energía, transporte, financiamiento y otros costos de operación, pero sí sirve para identificar dónde se amplía la distancia entre el costo estimado y el precio al público. ([combustibles.profeco.gob.mx](https://combustibles.profeco.gob.mx/qqpgasolina/2026/QQPGASOLINA_083126.pdf))
Quién absorbe el costo de mantener los precios contenidos
La contención no sale de una sola bolsa. El primer componente es el estímulo fiscal al IEPS, mediante el cual la Secretaría de Hacienda reduce temporalmente la carga del impuesto que se traslada al precio de los combustibles. Cuando el estímulo aumenta, el Gobierno federal deja de recaudar una parte de ese impuesto para evitar que el precio final suba en la misma proporción que los costos internacionales.
El segundo componente corresponde a la cadena de suministro. El acuerdo oficial menciona la participación de Pemex con precios competitivos y mejoras en el transporte de última milla, además de mesas para revisar costos logísticos y operativos. El tercer componente recae en los propios empresarios gasolineros, que pueden ajustar sus márgenes, negociar condiciones de abasto o aceptar menores ingresos por litro para permanecer dentro de la referencia.
Con la información pública consultada no es posible atribuir un porcentaje exacto del costo a Hacienda, Pemex, proveedores y estaciones. Por eso, presentar el acuerdo como un subsidio íntegramente pagado por el Gobierno sería impreciso. El estímulo fiscal es una herramienta tributaria concreta; el acuerdo voluntario es un compromiso sectorial más amplio; y el precio final es el resultado de ambos elementos junto con los costos y decisiones comerciales de cada estación.
La diferencia entre acuerdo, estímulo y precio final
El acuerdo voluntario establece una orientación de precio y compromisos de colaboración. El estímulo fiscal modifica temporalmente el IEPS aplicable a los combustibles y puede cambiar semana a semana. El precio final, en cambio, es el monto que aparece en el anuncio de la estación y que paga la persona consumidora.
Por ello, un aumento o una reducción del estímulo no se refleja necesariamente de forma idéntica en cada gasolinera. También influyen el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, los costos de importación, el transporte, el almacenamiento, la competencia local y el margen empresarial. En las zonas fronterizas se agrega el efecto del IVA de 8%, razón por la cual las referencias no deben compararse directamente con las de estaciones ubicadas fuera de esas franjas.
Qué debe revisar quien va a cargar gasolina
Para la audiencia de la Ciudad de México y su zona metropolitana, la referencia de 24 pesos no garantiza que todas las estaciones tengan el mismo precio. Conviene revisar el tablero de Profeco antes de cargar, comparar establecimientos cercanos y observar el precio por litro exhibido en la estación. La propia Procuraduría advierte que los datos son referencias construidas con información reportada a la Comisión Nacional de Energía y que pueden cambiar cuando los distribuidores actualizan sus precios.
La renovación ofrece previsibilidad para los próximos seis meses, pero también deja abierta la pregunta sobre su sostenibilidad. Si los precios internacionales vuelven a subir con fuerza, el Gobierno tendría que elevar el estímulo fiscal, Pemex y proveedores ajustar condiciones o los gasolineros reducir márgenes para conservar la referencia. Si ninguna de esas piezas compensa el incremento, la distancia entre el precio pactado y el precio real podría ampliarse, como ya ocurre en algunos casos observados por Profeco.
Fuentes consultadas
- Comisión Nacional de Energía: renovación por seis meses de la estrategia nacional, 20 de agosto de 2026.
- Profeco: Quién es Quién en los Precios de la Gasolina y el Diésel, reporte del 31 de agosto de 2026, con precios del 19 al 25 de agosto.
- Profeco: comunicado sobre la renovación del acuerdo, 20 de agosto de 2026.
- El Economista: anuncio presidencial del 31 de agosto, 31 de agosto de 2026.
- N+: renovación del acuerdo voluntario, 31 de agosto de 2026.
