El Gobierno federal de México dictaminó favorablemente 148 de 173 proyectos de inversión en bienes nuevos de activo fijo revisados entre septiembre de 2025 y junio de 2026, como parte de los estímulos fiscales del Plan México. Los proyectos, reportados en los anexos del Segundo Informe de Gobierno presentado el 1 de septiembre de 2026, representan inversiones proyectadas por 987.5 millones de dólares en sectores como agroindustria, automotriz, farmacéutica, logística, metalmecánica, minería, química, construcción y transporte.
La cifra equivale a una aprobación cercana a 85.5 por ciento de las solicitudes revisadas: 25 proyectos no obtuvieron un dictamen favorable en el periodo informado. Sin embargo, los 987.5 millones de dólares no deben leerse como dinero ya depositado, ni como el valor de los beneficios fiscales aplicados por las empresas. Se trata del monto de inversión asociado a los proyectos que fueron considerados procedentes para la emisión de una constancia de cumplimiento.
La diferencia entre aval, estímulo e inversión ejecutada
El esquema del Plan México fue creado mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 21 de enero de 2025. Su objetivo es incentivar nuevas inversiones, programas de capacitación dual e innovación. Para acceder a los beneficios, las empresas deben cumplir requisitos y obtener una constancia emitida por un Comité de Evaluación integrado por representantes de la Secretaría de Economía, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización.
El principal beneficio consiste en la posibilidad de aplicar una deducción inmediata a inversiones en bienes nuevos de activo fijo. Hacienda establece porcentajes de deducción de entre 41 y 91 por ciento para inversiones realizadas en 2025 y 2026, mientras que para activos adquiridos entre 2027 y 2030 los porcentajes van de 35 a 89 por ciento. También existe una deducción adicional de 25 por ciento sobre el incremento del gasto destinado a capacitación de trabajadores o innovación.
Por eso, una constancia favorable no significa que el gobierno haya transferido recursos por el valor de la inversión. El beneficio opera a través del Impuesto sobre la Renta y depende de que la empresa realice la adquisición correspondiente, documente la operación y cumpla las condiciones del decreto. El propio decreto fijó un límite global de hasta 30 mil millones de pesos para los estímulos fiscales durante su vigencia, con topes diferenciados para la deducción inmediata y para capacitación e innovación.
Qué sectores aparecen y qué información falta
El reporte oficial identifica una cartera diversificada. La lista incluye actividades vinculadas con la producción de alimentos, la fabricación de vehículos y componentes, bienes de consumo, construcción, productos farmacéuticos, plástico y cartón, logística, metalmecánica, minería, industria química y transporte.
Esta composición es relevante porque refleja varias de las ramas que el Plan México busca fortalecer para ampliar la producción nacional y reducir dependencias de importaciones. También muestra que el programa no está limitado a una sola industria ni a empresas de un país específico: el decreto contempla tanto compañías mexicanas como extranjeras y considera la participación de micro, pequeñas y medianas empresas.
No obstante, la información pública consultada no desglosa, en el reporte general, los nombres de las 148 empresas, el estado donde se instalará cada proyecto, el calendario de obra, el porcentaje correspondiente a nuevas plantas frente a ampliaciones, ni el número de empleos comprometidos por cada iniciativa. Sin esos datos, resulta difícil evaluar si la cartera está concentrada en algunos corredores industriales o si realmente distribuye oportunidades entre distintas regiones.
La falta de ese desglose también limita la lectura para la Ciudad de México. Aunque la capital no es necesariamente el destino de la mayor parte de las plantas industriales, su economía puede beneficiarse indirectamente mediante servicios financieros, consultoría, logística, transporte, comercio exterior, diseño, ingeniería y administración corporativa. Para medir ese impacto se requiere conocer qué proyectos demandarán proveedores metropolitanos y cuáles se ubicarán en parques industriales de otras entidades.
El seguimiento que definirá el resultado del Plan México
El número de proyectos aprobados es un indicador de gestión, pero no basta para comprobar el impacto económico. El seguimiento debe separar al menos cuatro etapas: el dictamen favorable, la compra o instalación del activo, el inicio de operaciones y la producción efectiva.
La primera comprobación será financiera. Las empresas deben demostrar cuánto de los 987.5 millones de dólares se desembolsa realmente, en qué ejercicios fiscales y con qué tipo de activos. La constancia establece el ejercicio y el monto aplicable; de acuerdo con las preguntas frecuentes de Hacienda, si cambian el año de adquisición o el valor del activo, la empresa debe solicitar una nueva constancia para aplicar el beneficio.
La segunda medición corresponde al empleo. Los lineamientos exigen información sobre los puestos que se prevé generar durante la vigencia de la constancia, incluyendo el tipo de empleo y el número estimado por ejercicio fiscal. Esto permite comparar las promesas iniciales con los registros laborales que se observen después, pero será necesario publicar resultados agregados y verificables.
La tercera variable es la proveeduría nacional. Para que el estímulo contribuya a una política industrial y no sólo a la importación de maquinaria, conviene revisar cuánto compran las empresas a proveedores mexicanos, cuántas pequeñas y medianas empresas se incorporan a sus cadenas y qué certificaciones o capacidades técnicas deben desarrollar.
Finalmente, está la producción. Una planta puede recibir autorización, comprar equipo y aun así retrasar el arranque por permisos, energía, agua, infraestructura logística o condiciones del mercado. La evaluación debe considerar si los proyectos elevan la capacidad productiva, sustituyen importaciones, aumentan exportaciones o sólo modernizan instalaciones existentes.
En breve
- 148 proyectos fueron dictaminados favorablemente de un total de 173 revisados entre septiembre de 2025 y junio de 2026.
- 987.5 millones de dólares es el monto de inversión proyectada asociado con esos proyectos; no representa automáticamente el valor de los estímulos fiscales ni capital ya desembolsado.
- El pendiente es la ejecución: identificar empresas, estados, empleos, compras a proveedores mexicanos, fechas de operación y producción efectiva.
Por qué importa para México y la capital
El Plan México intenta convertir incentivos fiscales en una política industrial de largo plazo. Para que esa estrategia tenga efectos más allá del registro administrativo de proyectos, debe generar capacidades permanentes: trabajadores especializados, proveedores nacionales, innovación, infraestructura y producción.
En la Ciudad de México, el seguimiento puede aportar una lectura distinta a la de los anuncios de inversión. La capital concentra servicios profesionales y financieros que suelen acompañar a la expansión industrial, pero también enfrenta presiones de movilidad, vivienda, agua y logística. Conocer la localización de los proyectos y sus cadenas de suministro permitiría saber si el beneficio se concentra en los estados donde se instalan las plantas o si alcanza a empresas y trabajadores de la zona metropolitana.
Por ahora, el dato confirmado es el aval a 148 proyectos y una inversión proyectada de 987.5 millones de dólares. La prueba decisiva será publicar cuánto de ese monto se convierte en activos instalados, empleos formales, compras nacionales y producción que permanezca en México.
Fuentes consultadas
- La Jornada, 1 de septiembre de 2026: reporte sobre los 148 proyectos y la inversión proyectada.
- Excélsior, 1 de septiembre de 2026: información sobre los sectores y el vínculo con capacitación dual e innovación.
- Secretaría de Hacienda: explicación oficial de los estímulos fiscales del Plan México y la constancia de cumplimiento.
- Diario Oficial de la Federación, 21 de enero de 2025: decreto que establece los estímulos fiscales y sus límites globales.
- Diario Oficial de la Federación, 21 de marzo de 2025: lineamientos para aplicar el decreto y obtener la constancia.
