Contraste entre el gasto familiar rural y urbano en México durante 2025La estructura del presupuesto cambia según el tamaño de la localidad: los alimentos pesan más en zonas rurales y los servicios adquieren mayor presencia en ciudades.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó el 30 de septiembre de 2026 que los hogares mexicanos tuvieron un gasto corriente promedio mensual de 24 mil 801 pesos durante 2025, pero la distribución de ese dinero cambió de forma importante según el tamaño de la localidad: en las zonas rurales, alimentos, bebidas y tabaco representaron 40.3% del gasto corriente monetario, frente a 33.9% en las áreas urbanas; en las ciudades ganaron peso la educación, el esparcimiento, la vivienda y los servicios. ([inegi.org.mx](https://www.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia/11250?utm_source=openai))

El dato importa porque el promedio nacional puede ocultar realidades presupuestarias muy distintas. No es lo mismo administrar un hogar en una localidad de menos de 2 mil 500 habitantes que hacerlo en una ciudad con mayores costos de vivienda, transporte, conectividad, educación y acceso a servicios. La encuesta ofrece, por tanto, una fotografía de cuánto gastan las familias, pero también de las necesidades que compiten por su ingreso en cada territorio.

En breve

  • El gasto corriente promedio mensual por hogar fue de 24 mil 801 pesos en 2025.
  • Los hogares rurales destinaron 40.3% de su gasto monetario a alimentos, bebidas y tabaco; los urbanos, 33.9%.
  • Educación y esparcimiento representaron 9% del gasto urbano, contra 5.8% en el ámbito rural; vivienda y servicios ocuparon 8.4% y 5.2%, respectivamente.

La brecha aparece en la composición, no sólo en el monto

El principal hallazgo de la ENG 2025 es que la distancia entre campo y ciudad no debe leerse únicamente como una diferencia de ingresos o de gasto total. También se observa en la manera en que los hogares asignan sus recursos. Cuando la alimentación absorbe una proporción más elevada del presupuesto, queda menos margen relativo para otros bienes y servicios, incluso si el gasto total de dos familias parece similar.

En el conjunto del país, el gasto corriente por hogar estuvo compuesto por 19 mil 310 pesos mensuales de gasto monetario y 5 mil 491 pesos de gasto no monetario. Este último incluye bienes y servicios que no necesariamente se compran directamente, como autoconsumo, pagos en especie, regalos o transferencias en especie, de acuerdo con la cobertura temática de la encuesta. ([inegi.org.mx](https://www.inegi.org.mx/programas/eng/))

La diferencia rural-urbana es especialmente visible en alimentos, bebidas y tabaco. En las localidades rurales, ese grupo absorbió 40.3% del gasto corriente monetario; en las urbanas, 33.9%. La brecha de 6.4 puntos porcentuales indica que la alimentación ejerce una presión proporcionalmente mayor sobre el presupuesto rural.

El resultado no significa que cada hogar rural gaste necesariamente más pesos que uno urbano en comida. Lo que muestra es que esa categoría representa una fracción mayor de su gasto monetario. Esa precisión es importante para interpretar la información: la estructura porcentual permite observar prioridades y restricciones, pero no sustituye la comparación de montos absolutos, ingresos, tamaño del hogar o precios regionales.

En las ciudades, el presupuesto se fragmenta en más obligaciones

Los hogares urbanos asignaron 9% de su gasto corriente monetario a educación y esparcimiento, frente a 5.8% en las localidades rurales. La diferencia puede estar relacionada con una mayor presencia de servicios educativos privados, actividades culturales, entretenimiento, plataformas, cuotas, materiales y otros consumos vinculados con la vida urbana, aunque la encuesta por sí misma describe el gasto y no establece una causa única.

También se registró una distancia en vivienda y servicios: 8.4% en las áreas urbanas contra 5.2% en las rurales. En este grupo se encuentran desembolsos relacionados con el funcionamiento de la vivienda y servicios básicos. La ciudad puede elevar estas presiones mediante rentas, mantenimiento, energía, agua, telefonía y otros pagos recurrentes, mientras que en algunas zonas rurales parte de las necesidades puede resolverse mediante autoconsumo, transferencias o formas no monetarias de acceso.

El transporte y las comunicaciones fueron el segundo gran componente del gasto en ambos tipos de localidad, con participaciones cercanas a 20%. Este dato impide dibujar una división demasiado simple entre un campo concentrado exclusivamente en la comida y una ciudad enfocada sólo en servicios. La movilidad y la conectividad son obligaciones relevantes en ambos espacios, aunque pueden responder a problemas diferentes: distancias largas y menor oferta de transporte en comunidades rurales, o traslados cotidianos, congestión y costos de conexión en ciudades.

Qué productos concentran el gasto alimentario

Dentro del rubro de alimentos, bebidas y tabaco, los mayores desembolsos mensuales promedio reportados por el INEGI correspondieron a carnes, con mil 217 pesos; cereales, con 836 pesos, y verduras, con 500 pesos. En contraste, el gasto promedio fue menor en tabaco, azúcar y mieles, así como en especias y aderezos. ([jornada.com.mx](https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/30/economia/ciudades-gastan-mas-en-educacion-y-esparcimiento-en-areas-rurales-en-comida-y-bebidas))

Esta composición es relevante para la discusión sobre abasto y precios. Una política que sólo observe el gasto total puede perder de vista qué productos tienen mayor peso en la canasta cotidiana. La información puede servir para evaluar mercados regionales, cadenas de distribución, programas de alimentación, infraestructura de almacenamiento y acceso a productos frescos, siempre que se complemente con datos de precios, disponibilidad y calidad nutricional.

La Ciudad de México aparece en la parte alta del gasto promedio

La lectura nacional también tiene una implicación directa para la capital. Según los resultados difundidos sobre la ENG 2025, la Ciudad de México registró un gasto corriente promedio mensual por hogar de 28 mil 188 pesos, por encima del promedio nacional de 24 mil 801 pesos. Querétaro y Nuevo León ocuparon también posiciones altas, con 27 mil 228 y 26 mil 905 pesos, respectivamente. ([jornada.com.mx](https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/09/30/economia/ciudades-gastan-mas-en-educacion-y-esparcimiento-en-areas-rurales-en-comida-y-bebidas))

Sin embargo, un gasto promedio mayor no equivale automáticamente a una situación económica más holgada. En la capital, 31.2% del gasto se destinó a alimentos, bebidas y tabaco, una proporción inferior a la observada en Chiapas, donde llegó a 40%. La ciudad puede mostrar un desembolso total más alto porque reúne costos monetarios elevados en vivienda, movilidad, educación y servicios, no necesariamente porque todos sus hogares dispongan de mayor capacidad de ahorro.

La comparación estatal también exige cautela. El promedio de una entidad combina hogares con distintas condiciones laborales, tamaños familiares, niveles de ingreso y costos de vida. Para la Ciudad de México, por ejemplo, sería útil cruzar estos resultados con diferencias entre alcaldías, tipos de vivienda, tiempos de traslado y acceso a servicios, variables que pueden modificar de forma sustancial el presupuesto familiar.

Qué decisiones públicas pueden evaluarse con estos datos

La ENG 2025 puede orientar una agenda diferenciada en lugar de políticas idénticas para todos los territorios. En las zonas rurales, la proporción destinada a alimentos sugiere revisar medidas de abasto, transporte de mercancías, mercados locales, producción regional y apoyos que reduzcan los costos de acceso a una dieta suficiente y variada.

En las ciudades, el mayor peso relativo de vivienda, servicios, educación y esparcimiento abre otras líneas de evaluación: oferta de vivienda asequible, regulación y planeación urbana, transporte público, conectividad, mantenimiento de infraestructura y acceso a actividades educativas y culturales. No se trata de asumir que un rubro alto es necesariamente negativo, sino de identificar dónde una familia tiene menos margen para absorber aumentos de precios o interrupciones del servicio.

El transporte y las comunicaciones también merecen una política transversal. Si su participación ronda una quinta parte del gasto en ambos ámbitos, cualquier incremento en combustibles, tarifas, mantenimiento vehicular, telefonía o conectividad puede afectar a hogares urbanos y rurales, aunque por canales distintos. La respuesta, por ello, debería considerar distancia, disponibilidad de transporte, frecuencia de viajes y dependencia de servicios digitales.

El propio INEGI señala que la encuesta busca aportar información para diseñar y evaluar programas y acciones orientadas a mejorar la calidad de vida. Su utilidad aumenta cuando se combina con datos de ingresos, inflación, empleo, pobreza, precios regionales y características de las viviendas. Un porcentaje aislado describe una presión; varias fuentes juntas permiten valorar si esa presión es temporal, estructural o resultado de una carencia de servicios.

Una fotografía para leer el consumo con más precisión

El gasto de los hogares México 2025 confirma que el territorio funciona como una variable económica. La ciudad no sólo concentra más actividades y servicios: también obliga a repartir el presupuesto entre vivienda, movilidad, conectividad, educación y entretenimiento. En las localidades rurales, la alimentación ocupa una parte mayor del gasto monetario y deja ver una exposición distinta a los precios y al acceso físico a los bienes.

La principal lección para gobiernos, empresas y organizaciones sociales es evitar soluciones uniformes. Para una cadena comercial, los datos pueden ayudar a definir formatos de tienda, logística y surtido. Para un gobierno local, pueden servir para priorizar transporte, abasto o servicios. Para los hogares, permiten entender que el promedio nacional no representa por igual a todas las familias. La brecha no está únicamente en cuánto se gasta: está en cuánto margen queda después de cubrir lo indispensable.

Fuentes consultadas

Por Editor

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